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lunes, 4 de enero de 2016

REFLEXIONES SOBRE LOS REYES MAGOS



MIS REFLEXIONES SOBRE LOS REYES MAGOS



Tengo 43 años y me encanta jugar diciendo que tengo treinta y trece, o veintiveintitrés, pero disfruto mucho mi calva bien rasurada y mi barba bien blanca de canas, mi panza bien escondida bajo el saco que ya no uso (el saco) y que casi no me queda (la panza)… es decir, tengo cuarenta y tres años perfectamente (casi todos) muy bien vividos… y hoy, hoy me surge y retumba una duda por algunas humanitas (4) y un humanito (1) y dos grandes seres humanos (2) que rondan en mis pensares y mis amares que me tienen vuelto loco…

Y los Reyes Magos… ¿Existen?

Debo reconocer que dije… “Voy al baño y vengo…”  La reflexión del baño siempre es perfecta y volví a la tertulia…

Oigan, hagamos un juego… me contestan estas preguntas y luego les contesto la suya… ¿sale?...

La negociación fue dura, pero terminó con un democrático “soy tu papá” y/o “soy el más grande” y “juegas así o a dormir”… ya sé, no se vale pero se vale… al final las de Juárez y los 43 tampoco fueron justos…

Aquí mis preguntas…: (solamente 15)

1.- ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo nuevo?
2.- ¿Qué es lo que más te emociona de tu vida?
3.- ¿En qué te gustaría dedicar más tiempo los próximos cinco años?
4.- ¿Qué es lo que más amas y que haces respecto a ello?
5.- Para ti, ¿cuál es la diferencia entre vivir y existir?
6.- Si sólo pudieras recordar algo del año pasado, ¿qué sería?
7.- ¿Es posible mentir sin decir una palabra?
8.- Si tuvieras un amigo que te hablara como tú te hablas, ¿por cuánto tiempo sería tu amigo?
9.- Si tuvieras que enseñarle algo al resto del mundo, ¿qué sería?
11.- ¿Cuándo fue la última vez que escuchaste tu respiración por última vez?
12.- Si pudieras darle un consejo a un niño, ¿qué le dirías?
13.- ¿Qué es lo que más te gusta de ti mismo?
14.- ¿Sin quién no podrías vivir?
15.- ¿Qué ves cuando cierras los ojos?
Al final me ganó, me hizo ver que siempre la esperanza vive y que mientras un corazón siga latiendo la sonrisa es vigente y los Reyes, LOS REYES MAGOS seguirán llegando.

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.

Un abrazo
Gerardo González Guzmán




miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mi Decálogo para un 2015 Feliz



Mi Decálogo para un 2015 Feliz

Cinco años han pasado desde que decidí iniciar cada año con un decálogo rector de mi diario andar por esos 365 días que ahora comienzan con el apellido “2015”.
Durante estos años en los que me he regalado la oportunidad de realizar este ejercicio de “planeación estratégica” me he dado cuenta de lo valioso que me ha resultado tener una guía general de las intenciones anuales. Algunas sencillas y divertidas; otras sumamente retadoras y complicadas que requieren mucho más esfuerzo y atención. Pero sin duda, todas ellas, han sido enriquecedoras para mi diario andar.
He tenido éxito en algunas y he fallado en muchas otras, pero al final, en el recuento y la evaluación siempre creo haber avanzado y crecido un poco.
He decido dedicar este año, en mayor proporción, a la persona más importante en mi mundo, a mí mismo.
Así pues voy con mi decálogo para el 2015 que será, sin duda, una feria alegre de colores, sabores, sonidos y emociones llenas de alegría y magia.
1.- Voy por un 2105 amando la naturaleza.- Mudarme a Aguascalientes ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en la vida. Me ha permitido, entre otras cosas, acercarme mucho a la naturaleza, no tanto como quisiera, pero el salto ha sido espectacular. Este año buscaré estar aún más cerca tanto en la procuración y crecimiento de “La Huerta del Vakero” como en la búsqueda de destinos cercanos que me permitan acariciar y disfrutar, de primera mano, los regalos que la naturaleza nos pone al alcance de la mano.
2.- Voy por un 2105 con un regalo cada día.- Para mí, un regalo cada día a esa persona que todas las mañanas me saluda en el espejo. No tiene que ser algo espectacular ni ostentoso. Quizá sean 5 minutos viendo los mágicos atardeceres que esta ciudad me regala, quizá sea una nueva planta para mi huerta, quizá un libro o un gran charla con amigos y quizá, porqué no, un coche nuevo, una casa nueva, no lo sé… pero me regalaré, cada día, una oportunidad de decirme ¡GRACIAS!
3.- Voy por un 2105 amándonos diariamente, la vida y yo, amándonos diariamente. Entendiendo que todas las emociones son parte del proceso de la vida y que todo llega de manera puntual y justo cuando debe llegar. El canto de un ave, las letras de un libro, la llegada de un ser querido, la partida de un ser querido, un proyecto logrado, un proyecto fallido. Todo es parte de esta gran obra llamada vida y, de suyo, es perfecto. Solo es cosa de entenderlo y amarlo en consecuencia.
4.- Voy por un 2105 en silencio. He disfrutado tanto aprender a estar en silencio o intentar estar en silencio que ya se me está haciendo una grata costumbre colocar esta punto en el decálogo. He aprendido tanto escuchando, escuchándome. He aprendido tanto no escuchando y saboreando el sonido de la nada rondando en mi cabeza que cada vez estoy más convencido que el mejor diálogo no es aquel que se finca con palabras sino con miradas.
5.- Voy por un 2105 escribiendo para mí. Poner las ideas y pensamientos en un papel, o muchos papeles, no es un acto narcisista para que los demás lean mis letras sino, realmente, un proceso mental que me permite repasar y ser un poco más consiente de mis locuras y sentimientos.
6.- Voy por un 2105 despreocupado. Los chinos y su sabiduría dicen en alguno de sus proverbios: “Si tienes un problema que no tiene solución, ¿para qué te preocupas? si tiene solución ¿para qué te preocupas?” Entonces solo me ocuparé y dejaré de preocuparme.

7.- Voy por un 2105 probando nuevos sabores. La aventura gastronómica me ha acompañado a lo largo de la vida y disfruto tanto probar nuevos platillos y nuevos sabores que sin duda será algo que permanezca a lo largo de mi vida. Uno al mes, por lo menos.
8.- Voy por un 2105 en la salud física. Ya es hora de poner orden en la envoltura. Así de simple.

9.- Voy por un 2105 musical. Estoy muy emocionado al darme la oportunidad de aprender a tocar un nuevo instrumento musical o dos, el Ukulele es seguro, el Contrabajo es una posibilidad. Tendré en mi mente y en mi agenda, todos los días un espacio importante para poder aprender a regalarme la paz que da la música. Claro, sin dejar de lado el espacio que me regalo para aprender y compartir uno de los estilos musicales que más disfruto: la Trova.

10.- Voy por un 2015 en el Voluntariado. Si, sin duda es hermoso ser Médico de la Risa y es el mejor camino de servicio que he podido elegir en la vida.

No te pido ni te invito a que seas Médico de la Risa. Si te pido y te invito a que busques una causa, una trinchera para regalarte a los demás. Esa sensación de servicio amoroso y colaborativo no tiene precio, ese saber que estás aportando por un mundo mejor, no tiene precio. Súmate, a lo que creas, por lo que creas, pero súmate.

Me quedo pensando en las 365 oportunidades, una por día, que el 2015 me va a regalar para hacer una cosa mejor cada día, para hacer una cosa maravillosa por alguien más cada día…
 

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.


Un abrazo
Gerardo González Guzmán


jueves, 27 de diciembre de 2012

Mi Decálogo para un 2013 Feliz


Mi Decálogo para un 2013 Feliz
 
 
 
Este será mi tercer Decálogo para un año feliz, toca el turno del 2013, un año que pinta cargado de esperanza, de ilusiones, de proyectos, de consolidación, de alegría y mucho amor. Lo sé desde ahora porque así quiero que sea y estaré en la batalla diaria logrando que así sea. 
 
Es increíble, al volver a leer los dos Decálogos anteriores, el 2011 y el 2012, darme cuenta de lo sencillo que es escribirlos y lo complejo que es llevarlos a cabo. Sin embargo debo confesar que el simple hecho de poner estas ideas en papel me ha llevado, casi sin quererlo, a ser un poco mejor persona de lo que era hace uno o dos años. Es como si al escribirlos quedaran grabados en mi subconsciente y solitos, como por arte de magia, fueran volviéndose parte de mi diario actuar. 
 
Haciendo un breve y rápido recuento:
 
En el Decálogo para un 2011 feliz hablé de un año: 1.- Comprometido y entregado a nuestros sueños; 2.- De reconocimiento a los demás; 3.- Solidario, 4.- Colaborativo, 5.- Escuchando, 6.- Fincando y Logrando, 7.- Haciendo cada día una llamada, 8.- Provocando alegría, 9.- Pensando en servir a los demás y 10.- Satisfactorio. 
 
En el Decálogo para un 2012 feliz anoté un año: 1.- Tolerante, paciente y pacífico; 2.- En Silencio; 3.- Pensando y Actuando positivo; 4.- en Acción; 5.- en el Arte; 6.- Lleno de Sonrisas; 7.- Sumergidos en el Conocimiento; 8.- Ayudando a los demás; 9.- con Compromiso Cívico y 10.- Sin Televisión.
 
Este año, el 2013, quiero enfocarlo a un tema que llamaré “Felicidad Productiva”, haciendo que las cosas que quiero que sucedan, sucedan de una manera productiva, alegre, constructiva, eficiente, propositiva y feliz. 
 
Venga pues Mi Decálogo para un 2013 Feliz:
 
1.- Vamos por un 2013 de Contactos y Relaciones Alegres. Somos todos poseedores de capacidades increíbles y de dones llenos de magia. Tenemos, cada uno de nosotros, experiencias, conocimientos, habilidades y facultades maravillosas sin embargo, si estamos aislados en nuestro mundo, todas estas características que nos hacen únicos, irrepetibles de nada sirven. Compartir nuestros conocimientos, regalar tiempo e intercambiar experiencias con los demás es lo que hará de nuestra vida una vida más sabrosa por vivir. 
 
2.- Vamos por un 2013 lleno de Abrazos. Regalarnos la oportunidad de abrazar y ser abrazados, más allá del puro contacto físico y del contenido sexual, despierta en nosotros capacidades solidarias, aumenta nuestra sensibilidad y nuestros sentidos. Nos lleva en un proceso de percepción y aceptación espectacular. Abrazar debería ser una actividad cotidiana este año para fortalecer nuestra seguridad, confianza, protección, autoestima y, sobre todo, nuestra capacidad como seres humanos.
 
3.-  Vamos por un 2013 de Recomendaciones. Aquellos que nos rodean, lo sabemos claramente, nos sorprenden día a día con actividades, habilidades y capacidades que son dignas de compartirse con el mundo. Dediquemos un poco de nuestro diario andar, de nuestra atención a recomendar y enlazar a aquellos que tienen una necesidad por cubrir con aquellos que sabemos tendrán la forma de satisfacerla. Hagamos esto de manera desinteresada, de una forma sincera y con la seguridad de que estaremos haciendo algo por que este mundo sea un mejor lugar para vivir.
 
4.- Vamos por un 2013 Chistificado. Mucho hemos escuchado que la vida es demasiado corta para vivirla mal encarados y si, es cierto, pero aunque nos queda muy claro poco hacemos en consecuencia. Tratemos, durante este año ver la vida de una forma más positiva, tratemos de encontrar un sentido constructivo a todo lo que nos suceda y sobre todo intentemos tener siempre una cara alegre en cualquier momento y lugar. “Chistificar” no es el arte de contar chistes a diestra y siniestra, “Chistificar” es, simplemente, hacer que este periodo de tiempo que llamamos vida sea lo más alegre posible. 
 
5.- Vamos por un 2013 Agregando Valor. Llegar a un lugar y dejarlo tal y como lo encontramos simplemente puede poner en evidencia que nunca estuvimos ahí. Pasa lo mismo con las personas con las que nos encontramos en el camino, si estas personas, al seguir su camino continúan igual como estaban antes de encontrarse con nosotros es como si nunca nos hubiéramos encontrado en la vida. Procuremos dejar los lugares que visitamos y las personas con las que nos encontramos mejor que cuando llegamos, regalemos un poco de nosotros y dejémoslo ahí, agregando valor.
 
6.- Vamos por un 2013 en Silencio. Si, cierto, este punto es repetido del año pasado. Quise repetirlo porque fue uno de los que más aprendí el año pasado y de los que quiero reforzar en este año que comienza.
 
Guardar silencio, escucharme, escuchar a los demás, aprender de los demás, admirar el silencio, el grandioso silencio que nos enseña siempre mucho más que cualquier sonido es algo que quiero seguir disfrutando día con día.
 
7.- Vamos por un 2013 Comprometidos en el Servicio. Hacer, cada día, lo que tenemos que hacer es importante, nos deja tranquilos y ciertamente nos lleva en el camino de manera correcta. Hacer, cada día, un poco más de lo que tenemos que hacer nos lleva en el camino del éxito. Pero hacer, cada día, un poco más a favor de los demás nos lleva en el camino de la grandeza humana. 
 
8.- Vamos por un 2013 De Emprendimiento. Dejemos de quejarnos de la falta de recursos, de las locuras de nuestro jefe, de lo mal que las empresas nos tratan o quizá de la falta de trabajo. Inventemos y pongamos en marcha una fuente de recursos. Al final todas las empresas iniciaron con un pensamiento que se puso en acción. Hagamos de nuestra vida una vida productiva para nosotros. Emprender yo no lo veo como el hecho de “hacer Empresa” sino, simplemente como el hecho de hacer. Hagamos pues.
 
9.- Vamos por un 2013 De “cajones” limpios. Atrévete a vaciar tus cajones, los de ropa, los de jugetes, los de libros, los de personas, los de tu vida.
 
Viajar ligero es la mejor manera de viajar en estos días. Dejemos de cargar tanto aquellos pantalones que ya son 4 tallas más grandes de lo que necesitamos y también a aquellas personalidades que ya no deben estar en nuestra mente. Piensa que al limpiar los cajones abres espacio a nuevas oportunidades.
 
10.- Vamos por un 2013 De nuevos sabores. La sola idea de probar nuevos platillos, exóticos, raros, de esos que a veces nombramos “incomibles” resulta un tanto estrujante. ¿Qué tal si este 2013 nos regalamos la oportunidad de probar un nuevo sabor cada mes? Doce aventuras gastronómicas en un año. ¡Qué maravilla!
 
Me quedo pensando en las 365 oportunidades, una por día, que el 2013 me va a regalar para hacer una cosa mejor cada día, para hacer una cosa por alguien más cada día… 
 
Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.

Un abrazo
Gerardo González Guzmán


 

 

viernes, 14 de diciembre de 2012

TRES AÑOS DE VAKERO


Es increíble cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando abrí los ojos y encontré en mis manos el mejor regalo que la vida me ha dado, mi primera nariz roja.
 
¿Qué por qué decidí convertirme en Médico de la Risa? No vale la pena mencionarlo ahora, creo que al paso del tiempo ese detonador ha dejado de ser importante en comparación con lo que ahora me hace decidir, cada día, seguir siendo Médico de la Risa.
 
 
Jamás imaginé, aquel diciembre del 2009, que hoy estaría enamorado de la sonrisa, del bien ser, del bien estar, de la carcajada, del amor, de la chispa en los ojos y el corazón en la punta de la nariz y que mi mundo sería tan diferente de lo que era entonces. 
 
Debo confesar que cuando escuché, por primera vez, aquella frase (que más que frase, en retrospectiva debo decir que deberían anunciarla como sentencia) que dice “En Risaterapia encontrarás la mejor versión de ti mismo” pensé que era simplemente una bonita y romántica frase publicitaria de esas que aparecen en muchos libros de autoayuda… hoy, tres años después, solamente puedo dar las gracias porque, aunque es un proceso de lucha constante, diaria y a veces agotadora ciertamente cada día encuentro la mejor versión de mi mismo.
 
Recuerdo con mucho amor mi primer visita, Hospital Siglo XXI, lleno de temores, de miedo, de expectativas, de dudas. Tenía la cabeza llena de datos, de información, de reglas, de indicaciones… 
 
-Una noche antes bien no sabía cómo se llamaría mi Médico de la Risa, ¿Ruiditos?, ¿Panzas?, ¿Pelonchas? y de pronto, al dejarlo de pensar, al dejarlo de buscar llegó mi guitarra al rescate, mi cancionero abierto al azar en una gran canción de Francisco Gabilondo Soler “Cri-Cri”… “El Ratón Vaquero”; mi guitarra, mi voz, mi mirada se cruzaron con un sombrero que tenía colgado y que me había acompañado en algunos viajes por Centroamérica… eso… resultará fácil (me dije) unas botas, unos jeans, una camisa de cuadros, el sombrero mi bata y la nariz… El Doktor Vakero había nacido…-
 
… nos bajamos de la ambulancha… y ahora… ¿para donde?... no hubo momento de duda… una avalancha (para que rime con ambulancha) de abrazos nos llovieron encima de todos los Fénix que ya nos esperaban en el punto de reunión… que tipos tan raros (pensé)… sin conocernos ya nos quieren, ya nos esperan con amor, ya nos abrazan como si fuéramos desde siempre sus mejores amigos… y mi sorpresa es que si, ya lo éramos aunque entonces no lo entendía… no entendía nada.
 
Lo que pasó en esa, mi primera visita, se quedará en mi recuerdo, en mis más profundos recuerdos pero es algo que jamás olvidaré y que jamás dudaría en volver a vivir una y otra y otra y otra vez.
 
Han pasado tres años desde que nació mi amado Doktor Vakero (con “K”, siempre con “K”) y desde ese momento yo he evolucionado de una manera impresionante, y él, Vakero, también ha estado en movimiento, vivo, cambiando, evolucionando.
 
Primero fue el Cocolito… y así Doktor Vakero obtuvo el Lokero…
Luego la Bomba, mi Bombita… y era ya… Doktor Vakero Lokero Buzz…
Y luego un homenaje a “una forma de ser”… Doktor Vakero Lokero Buzz Pumba…
Y bueno, ya para cerrar con broche de oro la letanía: 

“Doktor Vakero Lokero Buzz Pumba Pa’ servir ‘asté y adiós que te vaya bien…” 


Otro gran cambio es su sombrero… ha desaparecido… Vakero nunca usa sombrero… solamente los de corazón alegre, de corazón amoroso, de abrazo sincero, de mirada brillante y honesta y solamente ellos lo alcanzan a ver, de vez en vez, de tarde en tarde… pero Vakero, insisto, ya nunca más usará sombrero… 
 
Mi nariz, ¿cómo me ha crecido la nariz?... mis ropas ya no son jeans ni camisas de cuadros... creo que de Vakero solo me queda el nombre pues... jajaja
 
¿Qué porqué decido cada día seguir siendo Médico de la Risa? 
 
Si, efectivamente es una decisión que tomo cada día, es una decisión que conscientemente realizo cada mañana cuando me levanto y me veo en el espejo y me saludo y me sonrío y me digo “que guapo estás”, es una decisión de vida: Tomar el camino de hacerme la vida fácil e intentar hacer de este mundo un mejor lugar para vivir y para heredarle a mis hijos o el camino difícil, ese que recorría antes de mi roja nariz y que también me funcionaba… 
 
Decido cada día seguir siendo MDLR (Médico de la Risa) porque me ha regalado la oportunidad de conocer a maravillosos seres humanos; Porque me ha regalado la oportunidad de conocer al maravilloso ser humano que vive dentro de mí; Porque he aprendido que reír cada día e intentar compartir esa sonrisa y contagiarla es la mejor oportunidad de hacer que la vida valga la pena cada momento; Porque tener la oportunidad de servir y ayudar teniendo como herramientas  la risa amorosa y la colaboración alegre va mucho más allá de lo que algún día me pude imaginar cómo ruta de vida. 
 
 
 
Decido cada día seguir siendo MDLR porque nunca termino de aprender y sorprenderme de los alcances que tiene esta maravillosa vocación; Porque han llegado a mi vida términos como #Contentura, #Chistificación, #Pavoscopia, #Kumkumbatias, #Risueñismo; Porque me he dado cuenta la magia que una sonrisa sincera puede crear en la situación más vulnerable o desesperada; Porque simplemente ya no puedo imaginarme a Gerardo sin Vakero ni a Vakero sin Gerardo.
 
Al final, hace 3 años decidí darle vida a Vakero... y él me ha regalado mucha más vida de la que me he podidoimaginar... hoy, como cada mañana decido seguir dándole vida a Vakero una decisión que hago cada mañana a conciencia, con todo el corazón y fortaleza, seguro de afrontar todas las consecuencias al respecto.
 
Hoy te digo que no solo amo a Vakero de una manera espectacular sino que estoy convencido que es mi ruta de vida, mi pasión, es, sin dudarlo un segundo, por lo que estaría dispuesto a morir...
 
Siempre he dicho que una vez que encuentres esa vocación, pasión, el porqué de la vida e insisto eso por lo que estarías dispuesto a morir... no debes dudar un segundo, por nada, por nadie... y yo, querido amigo... moriría feliz por mi nariz... sin dudarlo un momento...
 
Una nariz roja nunca está sola, siempre abrazada, siempre escuchada, siempre viviendo la magia de una mirada que brilla al compás de una carcajada y siempre, sobre todas las cosas, con el corazón en la mano, vulnerable, entregado, y eso... eso vale y da la fuerza para superar cualquier reto que la vida me ponga enfrente...
 
 
 
Feliz cumpleaños Vakero, mi amado Vakero, te agradezco infinitamente que cada mañana me ayudes a tomar la decisión de seguir siendo MDLR…
 
Gracias por ser Mi Amor de Nariz Roja… 
 
Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.
 
Un abrazo
Gerardo González Guzmán
Doktor Vakero

 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Mis Amados Zapatos Viejos


 
 
MIS AMADOS ZAPATOS VIEJOS
 
Nuevamente me encuentro en esa, para mí, muy incómoda situación de tener que reconocer que mis zapatos, mis amados zapatos viejos, cafés de ante, comodísimos y cada día más cómodos al paso de los kilómetros andados tienen que pasar al baúl de los recuerdos. 
 
Mis amados zapatos viejos tienen ya la capacidad de reconocer el sabor del chicle que piso, la suela tiene una grieta que me llega a las rodillas… imposible (según los cánones sociales) seguir andando con ellos.
 
Y aclaro que no es una situación incómoda por el posible sentido de pérdida o duelo al tener que olvidar a mis amados zapatos viejos y por la romántica posibilidad de recordar cada metro y aventura recorrida en el momento en que decida no usarlos más (¡¡¡qué difícil es decidir no usar más un par de zapatos cuando ya son absolutamente cómodos y se han amoldado perfectamente a mis pies y mis andanzas!!!). 
 
Cada vez que tengo la terrible necesidad de prescindir de un par de zapatos viene a mi mente mi fuerte aversión a meterme en una tienda, cualquier tienda, a comprar cualquier cosa y especialmente ropa o calzado. 
 
Aquellos que me conocen y han tenido “la fortuna” de acompañarme a comprar ropa o calzado saben que es para mí una actividad realmente molesta y que poco entiendo y acepto. Al final he aprendido a verlo como una obligación de vida porque la vida no me permite ir por la calle sin ropa o, por lo menos, sin zapatos. 
 
Lo de la ropa puedo entenderlo pero no entiendo porque no puedo ir por la calle sin zapatos. ¿Por qué resulta socialmente inaceptable?, ¿Por qué no puedo gozar con los pies la textura de las calles, de la alfombra de mi oficina, de mi casa, la sensación de humedad cuando llueve o cuando piso el pasto del jardín?, ¿Por qué tengo que llevar los pies prisioneros en una celda de piel o material sintético?. Al final deben saberlo, amo estar descalzo cuando puedo estarlo. 
 
Me cuesta trabajo entrar a una tienda, llegar al área de zapatería y recibir la lluvia de decenas de vendedores que no me dejan hacer, en paz, mi primera selección visual y me inundan de preguntas que ni yo sabía que existían… ¿Qué color?, ¿Qué talla?, ¿bostonianos, botas, mocasines…?, Si necesita algo me avisa, ¿le puedo ayudar?, ¿con agujetas o sin agujetas?, ¿chispas de chocolate o relleno cremosito?, ¿salsa verde o roja?... 
 
Damas y Caballeros que hacen su trabajo de ventas con un profesionalismo increíble… yo soy un bicho raro… no tengo la menor idea del sabor de mi nuevo par de zapatos… y lo único que logran al intentar ayudarme es ahuyentarme y obligarme a ir de tienda en tienda hasta llegar a aquella en donde nadie me haga caso y entonces me retiro porque nadie me atiende… 
 
Mis amados zapatos viejos siempre están en condiciones perfectas para mi, rotos, con hoyos, con cicatrices de las miles de batallas que andamos juntos, empolvados, flojos y seguramente con forma de chalupa de Xochimilco… pero son Mis Amados Zapatos Viejos, esos que uso para todo y en todos lados, con traje, con jeans, con casual… para el deporte tengo mis Amados Tenis Viejos y es la misma historia pero en sport. 
 
A pesar de saber que tengo la fortuna de usar zapatos, de tener el privilegio de contar con un trabajo que me permite cambiar de zapatos cada vez que lo necesito y agradecer a la vida por la posibilidad de llegar a cualquier tienda, encontrar el par perfecto y comprarlo en ese momento, el simple hecho de pensar DEBER cambiar, tener que cambiar Mis Amados Zapatos Viejos es una de las actividades que definitivamente no disfruto.
 
Ir descalzo por el mundo, a pesar de atentar contra la industria del calzado, debe ser algo que deberíamos intentar permitiéndonos gozar el contacto directo con el mundo y la libertad de sensaciones que hemos dejado aprisionadas dentro de un par de zapatos aunque estos zapatos sean Mis Amados Zapatos Viejos. 
 
"Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve
pandémica y la vida se hace mejor."
 
Un abrazo
 
Gerardo González Guzmán
@DoktorVakero

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 5 de octubre de 2012

GRANDES CORAZONES



Hace unos pocos días tuve el honor de conocer a un ángel que ha venido a revolucionar mi vida, a compartir una serie de cosas, casos, emociones y sensaciones, todas, sumamente afortunadas.
 
Ha sacudido tremendamente esa parte filantrópica, altruista, voluntariosa, amorosa que siempre me ha existido, he reaprendido y revalorado la magia que se obtiene-entrega cuando piensas en una causa superior a ti mismo, como saben, en mi caso la sonrisa.
 
Ha venido a recordarme y reforzarme el valor de la pasión en tus sueños.
 
De pronto, en momentos muy duros de mi vida, he sentido que la fuerza, la esperanza, la visión y la certeza de que nuestro esfuerzo alegre va valiendo la pena se va perdiendo, va dejando de funcionar, si es que alguna vez ha funcionado.
 
Algunas veces he sentido que este asunto de la risa, la alegría y la felicidad no es más que un cuento de hadas y un castillo de aire que yo solo me he venido construyendo para protegerme de "no sé qué", una coraza para ocultarme de mi mismo, para no dejar salir o entrar los sentimientos y las emociones.
 
A veces he creído que esto de la risa, la alegría y la felicidad no es más que un invento de alguien que otros "alguienes" hemos seguido solamente como un desesperado esfuerzo de cumplir con el escalón de pertenencia de la pirámide de Maslow...
 
A veces he creído que todos los detractores con los que me he topado en la vida, tengan razón y deba dejar este cuentito chino a un lado y regresar al convencionalismo social del “amargamiento” racional como método de aceptación y adaptación.
 
Pero al entrar en un salón, pletórico de personas todas con un corazón inmenso, comprometidas con una causa social, con México, la que sea, salud, educación, pobreza, discapacidades, etcétera, tan heterogéneas entre sí me resultó muy sencillo conocer y entender sus coincidencias:
 
1.- Amor por su causa, por la vida.
2.- Profesionalización de su labor en favor de su causa, de su vida.
3.- Entrega absoluta y 24/7 en favor de su causa, de su vida.
4.- Su vida es su causa; su causa es su vida y su causa les da luz en la vida.
5.- Abiertos a compartir ideas, mejores prácticas, mejoras, advertencias, en fin no existen secretos profesionales, industriales o de proceso cuando del bien común se trata. 

Hoy confirmo nuevamente lo que siempre he dicho. "Somos más los buenos que los malos."
 
Cumbre Iberoamericana de Desarrollo Institucional.

Después de estos dos días absorbiendo como esponja lo vertido en la “Cumbre Iberoamericana de Desarrollo Insitucional”, organizada, entre otros por la Junta de Asistencia Privada del Distrito Federal en donde tuve la suerte de escuchar grandes ideas por parte de grandes corazones ( @Victor_Gordoa @CidiMX @bernardrossmc @CesarSolares @RaquelOrigel @McMama_2 @EnriqueKrause ) solo puedo decir:
 
Estoy más claro que nunca, la sonrisa es mi causa. 
 
Ojalá que pueda lograr, algún día, hacer de mi vida mi causa, justo así cómo este gran ángel me ha enseñado en estos días.
 
Estaré escribiendo más sobre este gran evento, conceptos, ideas captadas, magia recibida. 
 
"Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor."
 
Un abrazo
Gerardo González Guzmán
@DoktorVakero