domingo, 29 de diciembre de 2013

Mi Decálogo para un 2014 Feliz


 
Mi Decálogo para un 2014 Feliz

¡Qué rápido pasan cuatro años!

Por cuarta ocasión escribiré mi Decálogo para un año feliz, ahora llega el 2014, un año que pinta cargado de amor, esperanza, servicio, consolidación, alegría y magia. 
 
Así estoy seguro será porque así quiero que sea y en mi diario andar daré lo que quiero porque he aprendido que la única manera de obtener lo que uno quiere es regalando lo mismo a los demás. 
 
Un año que iniciará en Aguascalientes y que no sé donde terminará.
 
Lo que es impresionante es leer las anteriores versiones de este Decálogo (2011, 2012 y 2013) y valorar que el ejercicio me ha servido muchísimo, que poco a poco soy más consciente de lo que plasmo en estas intenciones anuales.
 
Que prácticamente sin darme cuenta estos pequeños puntos se han convertido en mi diario andar, así como si no fuera necesario ningún esfuerzo para lograrlo.
 
Este año he decidido repetir algunos de los puntos de los años anteriores, aquellos cuya realización me llenado de mayores satisfacciones y mucho aprendizaje y que quiero seguir fortaleciendo este 2014 y algunos nuevos temas que quiero experimentar este año.
 
Empiezo a creer que se necesitan tan pocas cosas para ser feliz…
 
Haciendo un breve y rápido recuento:
 
En el Decálogo para un 2011 feliz hablé de un año: 1.- Comprometido y entregado a nuestros sueños; 2.- De reconocimiento a los demás; 3.- Solidario, 4.- Colaborativo, 5.- Escuchando, 6.- Fincando y Logrando, 7.- Haciendo cada día una llamada, 8.- Provocando alegría, 9.- Pensando en servir a los demás y 10.- Satisfactorio.
 
En el Decálogo para un 2012 feliz anoté un año: 1.- Tolerante, paciente y pacífico; 2.- En Silencio; 3.- Pensando y Actuando positivo; 4.- en Acción; 5.- en el Arte; 6.- Lleno de Sonrisas; 7.- Sumergidos en el Conocimiento; 8.- Ayudando a los demás; 9.- con Compromiso Cívico y 10.- Sin Televisión.
 
Para el año que ahora termina, el 2013, procuré un año: 1.- De Contactos y Relaciones Alegres; 2.- de Abrazos; 3.- de Recomendaciones; 4.- Chistificado; 5.- Agregando Valor; 6.- en Silencio; 7.- Comprometidos en el Servicio; 8.- de Emprendimiento; 9.- de Cajones Limpios y 10.- de Nuevos Sabores.
 
Este año, el 2014, quiero enfocarlo a vivir las emociones desde la ecuanimidad, con toda la pasión del mundo pero sin excesos; disfrutándolas al máximo, una a una, en su momento: la alegría, la tristeza, el amor, el enojo y todos los etcéteras que se puedan listar. En resumen, este año lo regalaré a conocerme más y a disfrutar la vida con mayor conciencia.
 
Venga pues Mi Decálogo para un 2014 Feliz:
 
1.- Vamos por un 2014 En Silencio. Es el tercer año que estar en Silencio aparece en mi decálogo. Es, sin duda, lo que más he disfrutado en este camino, del que más he aprendido, con el que siento más he crecido.
 
Escucharme, escuchar a los demás, dejar la palabra protagónica me ha permitido descubrir la perfección que existe en todos los que me rodean, me ha regalado la oportunidad de entender un poco más a los demás, de conocer puntos de vista (todos valiosos) de conocer pasiones e historias.
 
El maravilloso silencio ha sido mi mejor maestro los últimos años.
 
2.- Vamos por un 2014 De “cajones” limpios. Que rico es poder, cada día, tener menos cosas y menos maletas que hacer cuando quiero moverme.
 
Mis maletas, mis cajones, mi equipaje cada día es menos tangible y más lleno de sueños, de alegría, de amor, de abrazos y todo eso cabe en mi corazón.
 
3.- Vamos por un 2014 De reconocimiento a los demás. Ha sido fundamental, en estos últimos años de mi vida, ir por el mundo convencido de que cada persona con la que tengo el honor de cruzarme por el camino es perfecta, simplemente perfecta. Bajo esa premisa siempre tengo la oportunidad de conocer gente extraordinaria, que me llena de aprendizaje y regalos de vida.
 
4.- Vamos por un 2014 lleno De Abrazos. Aprender a abrazar ha sido el mejor aprendizaje que me he podido regalar. No es fácil, pero una vez que te conviertes en “abrazólogo” profesional la vida cobra un nuevo sentido.
 
El calor de un abrazo sincero, la vida compartida por medio de un abrazo sincero no lo cambio por nada.
 
Seguiré abrazando a diestra y de manera siniestra. Punto
 
5.- Vamos por un 2014 Creativo. He aprendido que todos somos artistas, que todos tenemos la capacidad de compartir el amor desde la posibilidad de millones de oportunidades creativas, un pastel, una fotografía, una canción, un texto, una semilla, un chiste, un detalle.
 
Me he propuesto, para este 2014, encontrar 52 (una por semana, por lo menos) formas de compartir amor con los demás, aún no se cómo pero espero encontrarlas poco a poco.
 
6.- Vamos por un 2014 De nuevos sabores. No saben cómo disfruté los nuevos sabores en mi vida, tanto que este nuevo año subiré mi cuota de un nuevo sabor al mes a un nuevo sabor a la quincena. Delicioso, sencillamente delicioso.
 
7.- Vamos por un 2014 De voluntariado. Regalarnos a una causa, entregarnos a un propósito social, el que sea, el que cada quién decida que vale la pena es el mejor regalo que podemos darnos. En mi caso es Risaterapia y no puedo estar más agradecido con la vida desde que la vida me regaló Risaterapia.
 
8.- Vamos por un 2014 De Colaboración Alegre. Todos tenemos responsabilidades, actividades que hacer cada día, cada momento. Todos tenemos agendas que cumplir y tareas que realizar. ¿Qué tal si este año nos regalamos la oportunidad de hacer todo eso que sabemos debemos hacer pero agregándole una sonrisa?.
 
9.- Vamos por un 2014 Enamorados. Del amanecer, del canto de un ave, del aroma del café por la mañana, de la lluvia, del frío, del calor, de cada día, de cada persona, de cada tarea, de cada llamada, de cada segundo, de nosotros mismos. Enamorados de la vida.
 
10.- Vamos por un 2014 Satisfactorio y que al final podamos festejar y saborear el éxito y la tranquilidad que deja el esfuerzo cotidiano.
 
Me quedo pensando en las 365 oportunidades, una por día, que el 2014 me va a regalar para hacer una cosa mejor cada día, para hacer una cosa por alguien más cada día…

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.


Un abrazo
Gerardo González Guzmán

 

 

jueves, 27 de diciembre de 2012

Mi Decálogo para un 2013 Feliz


Mi Decálogo para un 2013 Feliz
 
 
 
Este será mi tercer Decálogo para un año feliz, toca el turno del 2013, un año que pinta cargado de esperanza, de ilusiones, de proyectos, de consolidación, de alegría y mucho amor. Lo sé desde ahora porque así quiero que sea y estaré en la batalla diaria logrando que así sea. 
 
Es increíble, al volver a leer los dos Decálogos anteriores, el 2011 y el 2012, darme cuenta de lo sencillo que es escribirlos y lo complejo que es llevarlos a cabo. Sin embargo debo confesar que el simple hecho de poner estas ideas en papel me ha llevado, casi sin quererlo, a ser un poco mejor persona de lo que era hace uno o dos años. Es como si al escribirlos quedaran grabados en mi subconsciente y solitos, como por arte de magia, fueran volviéndose parte de mi diario actuar. 
 
Haciendo un breve y rápido recuento:
 
En el Decálogo para un 2011 feliz hablé de un año: 1.- Comprometido y entregado a nuestros sueños; 2.- De reconocimiento a los demás; 3.- Solidario, 4.- Colaborativo, 5.- Escuchando, 6.- Fincando y Logrando, 7.- Haciendo cada día una llamada, 8.- Provocando alegría, 9.- Pensando en servir a los demás y 10.- Satisfactorio. 
 
En el Decálogo para un 2012 feliz anoté un año: 1.- Tolerante, paciente y pacífico; 2.- En Silencio; 3.- Pensando y Actuando positivo; 4.- en Acción; 5.- en el Arte; 6.- Lleno de Sonrisas; 7.- Sumergidos en el Conocimiento; 8.- Ayudando a los demás; 9.- con Compromiso Cívico y 10.- Sin Televisión.
 
Este año, el 2013, quiero enfocarlo a un tema que llamaré “Felicidad Productiva”, haciendo que las cosas que quiero que sucedan, sucedan de una manera productiva, alegre, constructiva, eficiente, propositiva y feliz. 
 
Venga pues Mi Decálogo para un 2013 Feliz:
 
1.- Vamos por un 2013 de Contactos y Relaciones Alegres. Somos todos poseedores de capacidades increíbles y de dones llenos de magia. Tenemos, cada uno de nosotros, experiencias, conocimientos, habilidades y facultades maravillosas sin embargo, si estamos aislados en nuestro mundo, todas estas características que nos hacen únicos, irrepetibles de nada sirven. Compartir nuestros conocimientos, regalar tiempo e intercambiar experiencias con los demás es lo que hará de nuestra vida una vida más sabrosa por vivir. 
 
2.- Vamos por un 2013 lleno de Abrazos. Regalarnos la oportunidad de abrazar y ser abrazados, más allá del puro contacto físico y del contenido sexual, despierta en nosotros capacidades solidarias, aumenta nuestra sensibilidad y nuestros sentidos. Nos lleva en un proceso de percepción y aceptación espectacular. Abrazar debería ser una actividad cotidiana este año para fortalecer nuestra seguridad, confianza, protección, autoestima y, sobre todo, nuestra capacidad como seres humanos.
 
3.-  Vamos por un 2013 de Recomendaciones. Aquellos que nos rodean, lo sabemos claramente, nos sorprenden día a día con actividades, habilidades y capacidades que son dignas de compartirse con el mundo. Dediquemos un poco de nuestro diario andar, de nuestra atención a recomendar y enlazar a aquellos que tienen una necesidad por cubrir con aquellos que sabemos tendrán la forma de satisfacerla. Hagamos esto de manera desinteresada, de una forma sincera y con la seguridad de que estaremos haciendo algo por que este mundo sea un mejor lugar para vivir.
 
4.- Vamos por un 2013 Chistificado. Mucho hemos escuchado que la vida es demasiado corta para vivirla mal encarados y si, es cierto, pero aunque nos queda muy claro poco hacemos en consecuencia. Tratemos, durante este año ver la vida de una forma más positiva, tratemos de encontrar un sentido constructivo a todo lo que nos suceda y sobre todo intentemos tener siempre una cara alegre en cualquier momento y lugar. “Chistificar” no es el arte de contar chistes a diestra y siniestra, “Chistificar” es, simplemente, hacer que este periodo de tiempo que llamamos vida sea lo más alegre posible. 
 
5.- Vamos por un 2013 Agregando Valor. Llegar a un lugar y dejarlo tal y como lo encontramos simplemente puede poner en evidencia que nunca estuvimos ahí. Pasa lo mismo con las personas con las que nos encontramos en el camino, si estas personas, al seguir su camino continúan igual como estaban antes de encontrarse con nosotros es como si nunca nos hubiéramos encontrado en la vida. Procuremos dejar los lugares que visitamos y las personas con las que nos encontramos mejor que cuando llegamos, regalemos un poco de nosotros y dejémoslo ahí, agregando valor.
 
6.- Vamos por un 2013 en Silencio. Si, cierto, este punto es repetido del año pasado. Quise repetirlo porque fue uno de los que más aprendí el año pasado y de los que quiero reforzar en este año que comienza.
 
Guardar silencio, escucharme, escuchar a los demás, aprender de los demás, admirar el silencio, el grandioso silencio que nos enseña siempre mucho más que cualquier sonido es algo que quiero seguir disfrutando día con día.
 
7.- Vamos por un 2013 Comprometidos en el Servicio. Hacer, cada día, lo que tenemos que hacer es importante, nos deja tranquilos y ciertamente nos lleva en el camino de manera correcta. Hacer, cada día, un poco más de lo que tenemos que hacer nos lleva en el camino del éxito. Pero hacer, cada día, un poco más a favor de los demás nos lleva en el camino de la grandeza humana. 
 
8.- Vamos por un 2013 De Emprendimiento. Dejemos de quejarnos de la falta de recursos, de las locuras de nuestro jefe, de lo mal que las empresas nos tratan o quizá de la falta de trabajo. Inventemos y pongamos en marcha una fuente de recursos. Al final todas las empresas iniciaron con un pensamiento que se puso en acción. Hagamos de nuestra vida una vida productiva para nosotros. Emprender yo no lo veo como el hecho de “hacer Empresa” sino, simplemente como el hecho de hacer. Hagamos pues.
 
9.- Vamos por un 2013 De “cajones” limpios. Atrévete a vaciar tus cajones, los de ropa, los de jugetes, los de libros, los de personas, los de tu vida.
 
Viajar ligero es la mejor manera de viajar en estos días. Dejemos de cargar tanto aquellos pantalones que ya son 4 tallas más grandes de lo que necesitamos y también a aquellas personalidades que ya no deben estar en nuestra mente. Piensa que al limpiar los cajones abres espacio a nuevas oportunidades.
 
10.- Vamos por un 2013 De nuevos sabores. La sola idea de probar nuevos platillos, exóticos, raros, de esos que a veces nombramos “incomibles” resulta un tanto estrujante. ¿Qué tal si este 2013 nos regalamos la oportunidad de probar un nuevo sabor cada mes? Doce aventuras gastronómicas en un año. ¡Qué maravilla!
 
Me quedo pensando en las 365 oportunidades, una por día, que el 2013 me va a regalar para hacer una cosa mejor cada día, para hacer una cosa por alguien más cada día… 
 
Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.

Un abrazo
Gerardo González Guzmán


 

 

viernes, 14 de diciembre de 2012

TRES AÑOS DE VAKERO


Es increíble cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando abrí los ojos y encontré en mis manos el mejor regalo que la vida me ha dado, mi primera nariz roja.
 
¿Qué por qué decidí convertirme en Médico de la Risa? No vale la pena mencionarlo ahora, creo que al paso del tiempo ese detonador ha dejado de ser importante en comparación con lo que ahora me hace decidir, cada día, seguir siendo Médico de la Risa.
 
 
Jamás imaginé, aquel diciembre del 2009, que hoy estaría enamorado de la sonrisa, del bien ser, del bien estar, de la carcajada, del amor, de la chispa en los ojos y el corazón en la punta de la nariz y que mi mundo sería tan diferente de lo que era entonces. 
 
Debo confesar que cuando escuché, por primera vez, aquella frase (que más que frase, en retrospectiva debo decir que deberían anunciarla como sentencia) que dice “En Risaterapia encontrarás la mejor versión de ti mismo” pensé que era simplemente una bonita y romántica frase publicitaria de esas que aparecen en muchos libros de autoayuda… hoy, tres años después, solamente puedo dar las gracias porque, aunque es un proceso de lucha constante, diaria y a veces agotadora ciertamente cada día encuentro la mejor versión de mi mismo.
 
Recuerdo con mucho amor mi primer visita, Hospital Siglo XXI, lleno de temores, de miedo, de expectativas, de dudas. Tenía la cabeza llena de datos, de información, de reglas, de indicaciones… 
 
-Una noche antes bien no sabía cómo se llamaría mi Médico de la Risa, ¿Ruiditos?, ¿Panzas?, ¿Pelonchas? y de pronto, al dejarlo de pensar, al dejarlo de buscar llegó mi guitarra al rescate, mi cancionero abierto al azar en una gran canción de Francisco Gabilondo Soler “Cri-Cri”… “El Ratón Vaquero”; mi guitarra, mi voz, mi mirada se cruzaron con un sombrero que tenía colgado y que me había acompañado en algunos viajes por Centroamérica… eso… resultará fácil (me dije) unas botas, unos jeans, una camisa de cuadros, el sombrero mi bata y la nariz… El Doktor Vakero había nacido…-
 
… nos bajamos de la ambulancha… y ahora… ¿para donde?... no hubo momento de duda… una avalancha (para que rime con ambulancha) de abrazos nos llovieron encima de todos los Fénix que ya nos esperaban en el punto de reunión… que tipos tan raros (pensé)… sin conocernos ya nos quieren, ya nos esperan con amor, ya nos abrazan como si fuéramos desde siempre sus mejores amigos… y mi sorpresa es que si, ya lo éramos aunque entonces no lo entendía… no entendía nada.
 
Lo que pasó en esa, mi primera visita, se quedará en mi recuerdo, en mis más profundos recuerdos pero es algo que jamás olvidaré y que jamás dudaría en volver a vivir una y otra y otra y otra vez.
 
Han pasado tres años desde que nació mi amado Doktor Vakero (con “K”, siempre con “K”) y desde ese momento yo he evolucionado de una manera impresionante, y él, Vakero, también ha estado en movimiento, vivo, cambiando, evolucionando.
 
Primero fue el Cocolito… y así Doktor Vakero obtuvo el Lokero…
Luego la Bomba, mi Bombita… y era ya… Doktor Vakero Lokero Buzz…
Y luego un homenaje a “una forma de ser”… Doktor Vakero Lokero Buzz Pumba…
Y bueno, ya para cerrar con broche de oro la letanía: 

“Doktor Vakero Lokero Buzz Pumba Pa’ servir ‘asté y adiós que te vaya bien…” 


Otro gran cambio es su sombrero… ha desaparecido… Vakero nunca usa sombrero… solamente los de corazón alegre, de corazón amoroso, de abrazo sincero, de mirada brillante y honesta y solamente ellos lo alcanzan a ver, de vez en vez, de tarde en tarde… pero Vakero, insisto, ya nunca más usará sombrero… 
 
Mi nariz, ¿cómo me ha crecido la nariz?... mis ropas ya no son jeans ni camisas de cuadros... creo que de Vakero solo me queda el nombre pues... jajaja
 
¿Qué porqué decido cada día seguir siendo Médico de la Risa? 
 
Si, efectivamente es una decisión que tomo cada día, es una decisión que conscientemente realizo cada mañana cuando me levanto y me veo en el espejo y me saludo y me sonrío y me digo “que guapo estás”, es una decisión de vida: Tomar el camino de hacerme la vida fácil e intentar hacer de este mundo un mejor lugar para vivir y para heredarle a mis hijos o el camino difícil, ese que recorría antes de mi roja nariz y que también me funcionaba… 
 
Decido cada día seguir siendo MDLR (Médico de la Risa) porque me ha regalado la oportunidad de conocer a maravillosos seres humanos; Porque me ha regalado la oportunidad de conocer al maravilloso ser humano que vive dentro de mí; Porque he aprendido que reír cada día e intentar compartir esa sonrisa y contagiarla es la mejor oportunidad de hacer que la vida valga la pena cada momento; Porque tener la oportunidad de servir y ayudar teniendo como herramientas  la risa amorosa y la colaboración alegre va mucho más allá de lo que algún día me pude imaginar cómo ruta de vida. 
 
 
 
Decido cada día seguir siendo MDLR porque nunca termino de aprender y sorprenderme de los alcances que tiene esta maravillosa vocación; Porque han llegado a mi vida términos como #Contentura, #Chistificación, #Pavoscopia, #Kumkumbatias, #Risueñismo; Porque me he dado cuenta la magia que una sonrisa sincera puede crear en la situación más vulnerable o desesperada; Porque simplemente ya no puedo imaginarme a Gerardo sin Vakero ni a Vakero sin Gerardo.
 
Al final, hace 3 años decidí darle vida a Vakero... y él me ha regalado mucha más vida de la que me he podidoimaginar... hoy, como cada mañana decido seguir dándole vida a Vakero una decisión que hago cada mañana a conciencia, con todo el corazón y fortaleza, seguro de afrontar todas las consecuencias al respecto.
 
Hoy te digo que no solo amo a Vakero de una manera espectacular sino que estoy convencido que es mi ruta de vida, mi pasión, es, sin dudarlo un segundo, por lo que estaría dispuesto a morir...
 
Siempre he dicho que una vez que encuentres esa vocación, pasión, el porqué de la vida e insisto eso por lo que estarías dispuesto a morir... no debes dudar un segundo, por nada, por nadie... y yo, querido amigo... moriría feliz por mi nariz... sin dudarlo un momento...
 
Una nariz roja nunca está sola, siempre abrazada, siempre escuchada, siempre viviendo la magia de una mirada que brilla al compás de una carcajada y siempre, sobre todas las cosas, con el corazón en la mano, vulnerable, entregado, y eso... eso vale y da la fuerza para superar cualquier reto que la vida me ponga enfrente...
 
 
 
Feliz cumpleaños Vakero, mi amado Vakero, te agradezco infinitamente que cada mañana me ayudes a tomar la decisión de seguir siendo MDLR…
 
Gracias por ser Mi Amor de Nariz Roja… 
 
Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.
 
Un abrazo
Gerardo González Guzmán
Doktor Vakero

 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Mis Amados Zapatos Viejos


 
 
MIS AMADOS ZAPATOS VIEJOS
 
Nuevamente me encuentro en esa, para mí, muy incómoda situación de tener que reconocer que mis zapatos, mis amados zapatos viejos, cafés de ante, comodísimos y cada día más cómodos al paso de los kilómetros andados tienen que pasar al baúl de los recuerdos. 
 
Mis amados zapatos viejos tienen ya la capacidad de reconocer el sabor del chicle que piso, la suela tiene una grieta que me llega a las rodillas… imposible (según los cánones sociales) seguir andando con ellos.
 
Y aclaro que no es una situación incómoda por el posible sentido de pérdida o duelo al tener que olvidar a mis amados zapatos viejos y por la romántica posibilidad de recordar cada metro y aventura recorrida en el momento en que decida no usarlos más (¡¡¡qué difícil es decidir no usar más un par de zapatos cuando ya son absolutamente cómodos y se han amoldado perfectamente a mis pies y mis andanzas!!!). 
 
Cada vez que tengo la terrible necesidad de prescindir de un par de zapatos viene a mi mente mi fuerte aversión a meterme en una tienda, cualquier tienda, a comprar cualquier cosa y especialmente ropa o calzado. 
 
Aquellos que me conocen y han tenido “la fortuna” de acompañarme a comprar ropa o calzado saben que es para mí una actividad realmente molesta y que poco entiendo y acepto. Al final he aprendido a verlo como una obligación de vida porque la vida no me permite ir por la calle sin ropa o, por lo menos, sin zapatos. 
 
Lo de la ropa puedo entenderlo pero no entiendo porque no puedo ir por la calle sin zapatos. ¿Por qué resulta socialmente inaceptable?, ¿Por qué no puedo gozar con los pies la textura de las calles, de la alfombra de mi oficina, de mi casa, la sensación de humedad cuando llueve o cuando piso el pasto del jardín?, ¿Por qué tengo que llevar los pies prisioneros en una celda de piel o material sintético?. Al final deben saberlo, amo estar descalzo cuando puedo estarlo. 
 
Me cuesta trabajo entrar a una tienda, llegar al área de zapatería y recibir la lluvia de decenas de vendedores que no me dejan hacer, en paz, mi primera selección visual y me inundan de preguntas que ni yo sabía que existían… ¿Qué color?, ¿Qué talla?, ¿bostonianos, botas, mocasines…?, Si necesita algo me avisa, ¿le puedo ayudar?, ¿con agujetas o sin agujetas?, ¿chispas de chocolate o relleno cremosito?, ¿salsa verde o roja?... 
 
Damas y Caballeros que hacen su trabajo de ventas con un profesionalismo increíble… yo soy un bicho raro… no tengo la menor idea del sabor de mi nuevo par de zapatos… y lo único que logran al intentar ayudarme es ahuyentarme y obligarme a ir de tienda en tienda hasta llegar a aquella en donde nadie me haga caso y entonces me retiro porque nadie me atiende… 
 
Mis amados zapatos viejos siempre están en condiciones perfectas para mi, rotos, con hoyos, con cicatrices de las miles de batallas que andamos juntos, empolvados, flojos y seguramente con forma de chalupa de Xochimilco… pero son Mis Amados Zapatos Viejos, esos que uso para todo y en todos lados, con traje, con jeans, con casual… para el deporte tengo mis Amados Tenis Viejos y es la misma historia pero en sport. 
 
A pesar de saber que tengo la fortuna de usar zapatos, de tener el privilegio de contar con un trabajo que me permite cambiar de zapatos cada vez que lo necesito y agradecer a la vida por la posibilidad de llegar a cualquier tienda, encontrar el par perfecto y comprarlo en ese momento, el simple hecho de pensar DEBER cambiar, tener que cambiar Mis Amados Zapatos Viejos es una de las actividades que definitivamente no disfruto.
 
Ir descalzo por el mundo, a pesar de atentar contra la industria del calzado, debe ser algo que deberíamos intentar permitiéndonos gozar el contacto directo con el mundo y la libertad de sensaciones que hemos dejado aprisionadas dentro de un par de zapatos aunque estos zapatos sean Mis Amados Zapatos Viejos. 
 
"Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve
pandémica y la vida se hace mejor."
 
Un abrazo
 
Gerardo González Guzmán
@DoktorVakero