lunes 27 de febrero de 2012

Un Linyera con rumbo a Marte


Hace poco tuve la fortuna de encontrarme de frente, sin advertencia de por medio, con una gran agrupación musical, Paté de Fuá, estoy seguro (debería exigirles) que coloquen un letrero en sus discos que diga más o menos así: “Cuidado, esté disco puede desajustarle las pocas neuronas que le quedan, escúchelo bajo su propia responsabilidad, cuenta y riesgo.” (En otra ocasión les contaré porque me resulta una gran agrupación musical)

En camino hacia algún destino temporal que ciertamente no recuerdo, una junta, una comida, una reunión, un algo que no tiene sentido ni relevancia en este momento, con el radio del coche encendido decidí poner el “disco ese” que me regaló mi papá, total (pensé) los otros los tengo tan escuchados que hasta parece que se van a desbaratar a pedazos. Total, ¿qué puede pasar?

Me topé, entre otras, con “La Canción del Linyera”, en principio estaba yo atrapado por el ritmo, una música que me permito calificar como “clown” y que desde el primer acorde me atrapó. Pero como también tengo esa hermosa costumbre (que recomiendo ampliamente) de escuchar la letra con detenimiento, simplemente me enamoré de ese poema a la libertad.

Un Linyera es de acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española com. Arg., Bol. y Ur. Persona vagabunda, abandonada, que vive de variados recursos.” Y también cita “f. Arg. y Ur. p. us. Atado en que el vagabundo guarda su ropa y otros efectos personales.”

De pronto me vi inmerso en esa gran historia y me imaginé como todo un Linyera cargando mi linyera viajando por el mundo, por el universo, sin más preocupación que vivir de la mañana y sus paisajes, arropando en mis memorias los aromas y las aventuras, gozando los colores y contrastes, compartiendo melodías con las aves, disfrutando alegrías y tristezas con otros que como yo decidieran andar un camino incierto pero ciertamente reconfortante y sin duda logrando desequilibrar a un mundo que intenta erradicar y censurar la “libertad feliz” con prejuicios y lemas de éxito basados en el tener.

No de manera irresponsable, no falto de oportunidades, no en depresión ni vacío. Un camino decidido consiente (debería por congruencia decir inconsciente) y personalmente de absoluta libertad, trabajando para subsistir y no para acumular, regalando sonrisas, juegos, abrazos y melodías a cambio de un poco más de kilómetros por andar.

Me revolví varias horas pensando en la frase “…lo que gano lo gasto o lo doy…” sencillamente me pareció un poema al ser, al vivir, al gozar, a una vida llena de alegría, de humildad y a un corazón entregado en recibir y compartir felicidad.

Me imaginé sentado en lo alto de un risco viendo cualquier atardecer tras una amplia jornada de apacible contemplación meditando sobre lo recibido y adoptado por mis sentidos, agradeciendo por la facultad de decidir mi camino y de vivir mi vida en pleno, agradecido con todos aquellos que se toparon en mi camino obsequiándome espectacularmente una mirada, un gesto, una sonrisa, un techo, un aventón para poder llegar a este risco en el que ahora me encuentro soñando en llegar, en algún momento de mi vida al gran planeta rojo, ese planeta dedicado al dios romano de la guerra, Marte, donde estoy convencido que no existe ninguna guerra y que, no me cabe duda alguna, es rojo porque seguramente ahí descansa mi querido “Gran Payaso” vistiendo elegantemente su gran y brillante nariz roja llena de amor y alegría.

¿Cómo no perseguir mis ganas de llegar, como todo un gran Linyera, a Marte, cuando el rojo ha cambiado mi vida radicalmente?

"Verás que la felicidad se expande,
la sonrisa se vuelve pandémica
y la vida se hace mejor."
Un abrazo
Gerardo González Guzmán
@DoktorVakero
Gerardo González es Administrador de Empresas, Médico de la Risa, Yogi de la Risa, Consultor de la Felicidad, Conferencista y Locutor.

viernes 3 de febrero de 2012

¿Si o No?


¿Cuántas veces hemos preguntado esperando solo la respuesta que queremos escuchar? 

¿Cuántas veces hemos perdido un amigo que con amor contestó lo que no nos gustó? 

¿Cuántas veces hemos mentido para no perder el amor o el calor de un abrazo? 

¿Cuántas veces hemos pensado diferente a nuestro hablar por temor a dañar? 

¿Cuántas veces hemos jurado sinceridad y el peor vestido se convierte en Armani por compromiso? 

Pido a Dios la sabiduría de aceptar las respuestas de aquellos cercanos aunque no me agrade lo que escuche… a fin de cuentas yo pregunté… 

Pido a Dios la fortaleza de contestar con tiento lo que siento aunque no agrade lo que diga… a fin de cuentas me preguntaron… 

¿Si o no?

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.

Un abrazo
Gerardo González Guzmán



domingo 18 de diciembre de 2011

Mi Decálogo para un 2012 Feliz



Hace un año escribí mi primer Decálogo para un año feliz 2011, y hablé de un año 1.- Comprometido y entregado a nuestros sueños; 2.- De reconocimiento a los demás; 3.- Solidario, 4.- Colaborativo, 5.- Escuchando, 6.- Fincando y Logrando, 7.- Haciendo cada día una llamada, 8.- Provocando alegría, 9.- Pensando en servir a los demás y 10.- Satisfactorio. 

Debo decir que no fue fácil la tarea de cumplirlo cabalmente, debí leerlo varias veces al mes para refrescar mi mente, para desempolvar cuales eran las áreas de oportunidad que tenía débiles y debía fortalecer y para recordar cuál había sido el año que yo me había imaginado sería este 2011.

Hoy, 12 meses después estoy seguro que he avanzado en muchos de esos puntos de mi decálogo anterior pero reconozco también que me falta mucho más de lo avanzado, que el esfuerzo deberá continuar en esas 10 áreas de oportunidad, que el esfuerzo nunca termina y que la tarea de volver un hábito esos puntos no ha sido nada fácil pero si, lo poco que he avanzado es notorio y muy reconfortante.

Quiero proponer, para este 2012 otros 10 puntos que trabajaré todos los días y así poner mi granito de arena para que el año que empieza sea un poco mejor.

Por supuesto no dejaré de lado los puntos sugeridos para el 2011, estos nuevos se sumarán a los anteriores y tendremos ya 20 áreas de oportunidad que de intentar desarrollar y llevar a cabo una, solo una, cada día al final del año podremos estar muy satisfechos de aquello que hayamos avanzado.

Venga pues Mi Decálogo para un 2012 Feliz:

1.- Vamos por un 2012 Tolerante, paciente y pacífico. Estamos rodeados de violencia a cualquier nivel, seamos prudentes y consientes, por ejemplo, en el tránsito vehicular. Nada nos cuesta dejar pasar al que insistentemente quiere pasar delate de nosotros y sí, eso puede evitarnos un gran disgusto posterior.

2.- Vamos por un 2012 en Silencio. El silencio nos permite escucharnos internamente y nos da la maravillosa oportunidad de aprender de los demás.

3.- Vamos por un 2012 Pensando y actuando positivo. Lograremos atraer pensamientos y acciones positivas de los demás hacia nosotros lo que nos brindará un ambiente creativo, propositivo y exitoso.

4.- Vamos por un 2012 en Acción. Hagamos que las cosas sucedan, creemos cosas, diseñemos métodos para eficientar, para mejorar lo existente, para lograr lo que nos hemos planteado.

5.- Vamos por un 2012 en el Arte. Disfrutemos un buen concierto, una gran exposición, aprendamos a tocar un instrumento, a pintar un buen cuadro, a escribir alguna novela. Nuestra parte creativa puede despertar por medio del arte.

6.- Vamos por un 2012 lleno de Sonrisas. Ir por ahí esbozando una sonrisa nos hará la vida más sencilla, hará que nuestro entorno mejore y que nuestro andar por el mundo se haga más ligero. No existe mejor llave que una sonrisa sincera en el rostro.

7.- Vamos por un 2012 sumergidos en el Conocimiento. Y no me refiero al conocimiento teórico, científico o académico. Me refiero al conocimiento de las personas con las que compartimos nuestro día. El nombre de aquellas personas que nos obsequian un servicio cada día, las necesidades y sueños de aquellos que conviven cada día con nosotros, en fin, en cada persona que se cruza en nuestro camino tenemos una oportunidad de conocer a un maravilloso ser humano.

8.- Vamos por un 2012 Ayudando a los demás. Buscar oportunidades de ayudar al prójimo resulta muy sencillo si tenemos bien abiertos los ojos, un abrazo, una moneda, un cambio de llanta, una explicación más clara, una opinión o simplemente un momento escuchando sinceramente a alguien puede hacer un cambio radical en el día de esa persona… y en el tuyo también.

9.- Vamos por un 2012 con Compromiso cívico. Como sabemos tocan, en México, elecciones presidenciales. Vota por el partido o candidato que más se acerque a tu visión de país. Pero vota. Lo peor que podemos hacer es ser indiferentes en tiempos como estos.

10.- Vamos por un 2012 Sin televisión. No quiero sonar radical, pero si reducimos en un 20% el tiempo que vemos la televisión y lo aprovechamos para desarrollar algún proyecto o idea, verás que al cabo de un año el avance dado por este tiempo invertido será impresionante. 

Cada día un paso más, crecer, soñar, luchar, servir y ser feliz.

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.

Un abrazo
Gerardo González Guzmán


viernes 21 de octubre de 2011

Solo seré un recuerdo.


"Vive la vida de tal manera que permitas
ver a tus hijos el video de tu vida." GGG

Al final del camino todos, indiscutiblemente, sin distingo de género, raza, edad, religión, preferencia sexual o condición socioeconómica acabaremos la vida de la misma manera: en nuestro funeral.

El final de nuestra historia en este mundo nos hace estar, nuevamente iguales, sin pertenencias, sin experiencias, sin relaciones personales, sin afectos, nos deja solos y sin remedio.

Dejaremos de ser para nosotros y no seremos más para los demás.

En nuestro andar por este mundo pudimos (o no) haber acumulado riquezas que ahora se disputan o disfrutan nuestros herederos, pudimos haber viajado y degustado maravillosas lisonjas, manjares incomparables, pudimos haber leído bibliotecas enteras, pudimos haber recibido homenajes, pudimos haber conducido empresas multi nacionales, automóviles de lujo y yates deslumbrantes,  hoy, con la vida apagada todo esto ya no cobra ningún sentido.

Es fantástico vivir bien, procurar y luchar por vivir bien. Es, sin duda, en el andar por la vida cuando debemos luchar por nuestros sueños, alcanzarlos y gozarlos.

Pero al final, cuando ya no estemos, cuando el último aliento se nos haya escapado, nada de eso quedará para nosotros, nada de eso será nuestro, nada de eso nos habremos de llevar.

Seremos solo un recuerdo en aquellos que se hayan cruzado en nuestro camino. Y esa es la magia de la trascendencia.

Tu decides que tipo de recuerdo quieres ser, cada día, cada decisión, cada acción, cada abrazo dado o negado, cada palabra de aliento o desaliento que regales irá íntimamente relacionada al recuerdo que serás.

Cada uno de nosotros tiene, tanto  el derecho de decidir como quiere ser recordado, como la obligación de actuar en consecuencia para lograrlo. 

Al final seremos todos solo un recuerdo.

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.

Un abrazo
Gerardo González Guzmán
@DoktorVakero


sábado 29 de enero de 2011

Carta de amor


Puedo hablarte con razones y montones de motivos, historias atestadas de “porqués”, demagogia populachera que convence masas, retóricas pletóricas de hartos pleonasmos envolventes, juegos de palabras y palabras juguetonas que cosquilleen en tus ideas, pero no podría hacerte sentir lo que me encantaría hacerte saber.

Puedo cantarte versos entonados y algunos más desentonados que atinados, con notas de calor y con color que intenten iluminarte el camino, fonías y afonías, estrofas famosas y otras por serlo, en cuerdas sinfónicas y alegóricas, en presto y pronto para estar contigo alegro y andante, para hacer de tus días la mejor armonía.

Puedo llevarte en globo al cielo, tocar las nubes y descubrir que no son algodones de azúcar, pero si una ilusión por seguir subiendo; no puedo llevarte en cohete a la luna por que no soy astronauta y temo descubrir que no es de queso; a fin de cuentas en el parque podremos compartir un rico algodón que refrende nuestra ilusión y un eterno fondue a la luz de la luna.

Puedo imaginar tantas cosas contigo, castillos, principados, dragones, hadas, rosas y carcajadas, puedo querer tantas cosas a tu lado, puedo insistir un par de vidas en nuestra vida y de nada me sirve, solo puedo pedirte una cosa; sueña, solo eso, ojalá cuando despiertes, podamos despertar juntos los dos.

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.

Un abrazo
Gerardo González Guzmán