miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mi Decálogo para un 2015 Feliz



Mi Decálogo para un 2015 Feliz

Cinco años han pasado desde que decidí iniciar cada año con un decálogo rector de mi diario andar por esos 365 días que ahora comienzan con el apellido “2015”.
Durante estos años en los que me he regalado la oportunidad de realizar este ejercicio de “planeación estratégica” me he dado cuenta de lo valioso que me ha resultado tener una guía general de las intenciones anuales. Algunas sencillas y divertidas; otras sumamente retadoras y complicadas que requieren mucho más esfuerzo y atención. Pero sin duda, todas ellas, han sido enriquecedoras para mi diario andar.
He tenido éxito en algunas y he fallado en muchas otras, pero al final, en el recuento y la evaluación siempre creo haber avanzado y crecido un poco.
He decido dedicar este año, en mayor proporción, a la persona más importante en mi mundo, a mí mismo.
Así pues voy con mi decálogo para el 2015 que será, sin duda, una feria alegre de colores, sabores, sonidos y emociones llenas de alegría y magia.
1.- Voy por un 2105 amando la naturaleza.- Mudarme a Aguascalientes ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en la vida. Me ha permitido, entre otras cosas, acercarme mucho a la naturaleza, no tanto como quisiera, pero el salto ha sido espectacular. Este año buscaré estar aún más cerca tanto en la procuración y crecimiento de “La Huerta del Vakero” como en la búsqueda de destinos cercanos que me permitan acariciar y disfrutar, de primera mano, los regalos que la naturaleza nos pone al alcance de la mano.
2.- Voy por un 2105 con un regalo cada día.- Para mí, un regalo cada día a esa persona que todas las mañanas me saluda en el espejo. No tiene que ser algo espectacular ni ostentoso. Quizá sean 5 minutos viendo los mágicos atardeceres que esta ciudad me regala, quizá sea una nueva planta para mi huerta, quizá un libro o un gran charla con amigos y quizá, porqué no, un coche nuevo, una casa nueva, no lo sé… pero me regalaré, cada día, una oportunidad de decirme ¡GRACIAS!
3.- Voy por un 2105 amándonos diariamente, la vida y yo, amándonos diariamente. Entendiendo que todas las emociones son parte del proceso de la vida y que todo llega de manera puntual y justo cuando debe llegar. El canto de un ave, las letras de un libro, la llegada de un ser querido, la partida de un ser querido, un proyecto logrado, un proyecto fallido. Todo es parte de esta gran obra llamada vida y, de suyo, es perfecto. Solo es cosa de entenderlo y amarlo en consecuencia.
4.- Voy por un 2105 en silencio. He disfrutado tanto aprender a estar en silencio o intentar estar en silencio que ya se me está haciendo una grata costumbre colocar esta punto en el decálogo. He aprendido tanto escuchando, escuchándome. He aprendido tanto no escuchando y saboreando el sonido de la nada rondando en mi cabeza que cada vez estoy más convencido que el mejor diálogo no es aquel que se finca con palabras sino con miradas.
5.- Voy por un 2105 escribiendo para mí. Poner las ideas y pensamientos en un papel, o muchos papeles, no es un acto narcisista para que los demás lean mis letras sino, realmente, un proceso mental que me permite repasar y ser un poco más consiente de mis locuras y sentimientos.
6.- Voy por un 2105 despreocupado. Los chinos y su sabiduría dicen en alguno de sus proverbios: “Si tienes un problema que no tiene solución, ¿para qué te preocupas? si tiene solución ¿para qué te preocupas?” Entonces solo me ocuparé y dejaré de preocuparme.

7.- Voy por un 2105 probando nuevos sabores. La aventura gastronómica me ha acompañado a lo largo de la vida y disfruto tanto probar nuevos platillos y nuevos sabores que sin duda será algo que permanezca a lo largo de mi vida. Uno al mes, por lo menos.
8.- Voy por un 2105 en la salud física. Ya es hora de poner orden en la envoltura. Así de simple.

9.- Voy por un 2105 musical. Estoy muy emocionado al darme la oportunidad de aprender a tocar un nuevo instrumento musical o dos, el Ukulele es seguro, el Contrabajo es una posibilidad. Tendré en mi mente y en mi agenda, todos los días un espacio importante para poder aprender a regalarme la paz que da la música. Claro, sin dejar de lado el espacio que me regalo para aprender y compartir uno de los estilos musicales que más disfruto: la Trova.

10.- Voy por un 2015 en el Voluntariado. Si, sin duda es hermoso ser Médico de la Risa y es el mejor camino de servicio que he podido elegir en la vida.

No te pido ni te invito a que seas Médico de la Risa. Si te pido y te invito a que busques una causa, una trinchera para regalarte a los demás. Esa sensación de servicio amoroso y colaborativo no tiene precio, ese saber que estás aportando por un mundo mejor, no tiene precio. Súmate, a lo que creas, por lo que creas, pero súmate.

Me quedo pensando en las 365 oportunidades, una por día, que el 2015 me va a regalar para hacer una cosa mejor cada día, para hacer una cosa maravillosa por alguien más cada día…
 

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.


Un abrazo
Gerardo González Guzmán


domingo, 29 de diciembre de 2013

Mi Decálogo para un 2014 Feliz


 
Mi Decálogo para un 2014 Feliz

¡Qué rápido pasan cuatro años!

Por cuarta ocasión escribiré mi Decálogo para un año feliz, ahora llega el 2014, un año que pinta cargado de amor, esperanza, servicio, consolidación, alegría y magia. 
 
Así estoy seguro será porque así quiero que sea y en mi diario andar daré lo que quiero porque he aprendido que la única manera de obtener lo que uno quiere es regalando lo mismo a los demás. 
 
Un año que iniciará en Aguascalientes y que no sé donde terminará.
 
Lo que es impresionante es leer las anteriores versiones de este Decálogo (2011, 2012 y 2013) y valorar que el ejercicio me ha servido muchísimo, que poco a poco soy más consciente de lo que plasmo en estas intenciones anuales.
 
Que prácticamente sin darme cuenta estos pequeños puntos se han convertido en mi diario andar, así como si no fuera necesario ningún esfuerzo para lograrlo.
 
Este año he decidido repetir algunos de los puntos de los años anteriores, aquellos cuya realización me llenado de mayores satisfacciones y mucho aprendizaje y que quiero seguir fortaleciendo este 2014 y algunos nuevos temas que quiero experimentar este año.
 
Empiezo a creer que se necesitan tan pocas cosas para ser feliz…
 
Haciendo un breve y rápido recuento:
 
En el Decálogo para un 2011 feliz hablé de un año: 1.- Comprometido y entregado a nuestros sueños; 2.- De reconocimiento a los demás; 3.- Solidario, 4.- Colaborativo, 5.- Escuchando, 6.- Fincando y Logrando, 7.- Haciendo cada día una llamada, 8.- Provocando alegría, 9.- Pensando en servir a los demás y 10.- Satisfactorio.
 
En el Decálogo para un 2012 feliz anoté un año: 1.- Tolerante, paciente y pacífico; 2.- En Silencio; 3.- Pensando y Actuando positivo; 4.- en Acción; 5.- en el Arte; 6.- Lleno de Sonrisas; 7.- Sumergidos en el Conocimiento; 8.- Ayudando a los demás; 9.- con Compromiso Cívico y 10.- Sin Televisión.
 
Para el año que ahora termina, el 2013, procuré un año: 1.- De Contactos y Relaciones Alegres; 2.- de Abrazos; 3.- de Recomendaciones; 4.- Chistificado; 5.- Agregando Valor; 6.- en Silencio; 7.- Comprometidos en el Servicio; 8.- de Emprendimiento; 9.- de Cajones Limpios y 10.- de Nuevos Sabores.
 
Este año, el 2014, quiero enfocarlo a vivir las emociones desde la ecuanimidad, con toda la pasión del mundo pero sin excesos; disfrutándolas al máximo, una a una, en su momento: la alegría, la tristeza, el amor, el enojo y todos los etcéteras que se puedan listar. En resumen, este año lo regalaré a conocerme más y a disfrutar la vida con mayor conciencia.
 
Venga pues Mi Decálogo para un 2014 Feliz:
 
1.- Vamos por un 2014 En Silencio. Es el tercer año que estar en Silencio aparece en mi decálogo. Es, sin duda, lo que más he disfrutado en este camino, del que más he aprendido, con el que siento más he crecido.
 
Escucharme, escuchar a los demás, dejar la palabra protagónica me ha permitido descubrir la perfección que existe en todos los que me rodean, me ha regalado la oportunidad de entender un poco más a los demás, de conocer puntos de vista (todos valiosos) de conocer pasiones e historias.
 
El maravilloso silencio ha sido mi mejor maestro los últimos años.
 
2.- Vamos por un 2014 De “cajones” limpios. Que rico es poder, cada día, tener menos cosas y menos maletas que hacer cuando quiero moverme.
 
Mis maletas, mis cajones, mi equipaje cada día es menos tangible y más lleno de sueños, de alegría, de amor, de abrazos y todo eso cabe en mi corazón.
 
3.- Vamos por un 2014 De reconocimiento a los demás. Ha sido fundamental, en estos últimos años de mi vida, ir por el mundo convencido de que cada persona con la que tengo el honor de cruzarme por el camino es perfecta, simplemente perfecta. Bajo esa premisa siempre tengo la oportunidad de conocer gente extraordinaria, que me llena de aprendizaje y regalos de vida.
 
4.- Vamos por un 2014 lleno De Abrazos. Aprender a abrazar ha sido el mejor aprendizaje que me he podido regalar. No es fácil, pero una vez que te conviertes en “abrazólogo” profesional la vida cobra un nuevo sentido.
 
El calor de un abrazo sincero, la vida compartida por medio de un abrazo sincero no lo cambio por nada.
 
Seguiré abrazando a diestra y de manera siniestra. Punto
 
5.- Vamos por un 2014 Creativo. He aprendido que todos somos artistas, que todos tenemos la capacidad de compartir el amor desde la posibilidad de millones de oportunidades creativas, un pastel, una fotografía, una canción, un texto, una semilla, un chiste, un detalle.
 
Me he propuesto, para este 2014, encontrar 52 (una por semana, por lo menos) formas de compartir amor con los demás, aún no se cómo pero espero encontrarlas poco a poco.
 
6.- Vamos por un 2014 De nuevos sabores. No saben cómo disfruté los nuevos sabores en mi vida, tanto que este nuevo año subiré mi cuota de un nuevo sabor al mes a un nuevo sabor a la quincena. Delicioso, sencillamente delicioso.
 
7.- Vamos por un 2014 De voluntariado. Regalarnos a una causa, entregarnos a un propósito social, el que sea, el que cada quién decida que vale la pena es el mejor regalo que podemos darnos. En mi caso es Risaterapia y no puedo estar más agradecido con la vida desde que la vida me regaló Risaterapia.
 
8.- Vamos por un 2014 De Colaboración Alegre. Todos tenemos responsabilidades, actividades que hacer cada día, cada momento. Todos tenemos agendas que cumplir y tareas que realizar. ¿Qué tal si este año nos regalamos la oportunidad de hacer todo eso que sabemos debemos hacer pero agregándole una sonrisa?.
 
9.- Vamos por un 2014 Enamorados. Del amanecer, del canto de un ave, del aroma del café por la mañana, de la lluvia, del frío, del calor, de cada día, de cada persona, de cada tarea, de cada llamada, de cada segundo, de nosotros mismos. Enamorados de la vida.
 
10.- Vamos por un 2014 Satisfactorio y que al final podamos festejar y saborear el éxito y la tranquilidad que deja el esfuerzo cotidiano.
 
Me quedo pensando en las 365 oportunidades, una por día, que el 2014 me va a regalar para hacer una cosa mejor cada día, para hacer una cosa por alguien más cada día…

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.


Un abrazo
Gerardo González Guzmán

 

 

jueves, 27 de diciembre de 2012

Mi Decálogo para un 2013 Feliz


Mi Decálogo para un 2013 Feliz
 
 
 
Este será mi tercer Decálogo para un año feliz, toca el turno del 2013, un año que pinta cargado de esperanza, de ilusiones, de proyectos, de consolidación, de alegría y mucho amor. Lo sé desde ahora porque así quiero que sea y estaré en la batalla diaria logrando que así sea. 
 
Es increíble, al volver a leer los dos Decálogos anteriores, el 2011 y el 2012, darme cuenta de lo sencillo que es escribirlos y lo complejo que es llevarlos a cabo. Sin embargo debo confesar que el simple hecho de poner estas ideas en papel me ha llevado, casi sin quererlo, a ser un poco mejor persona de lo que era hace uno o dos años. Es como si al escribirlos quedaran grabados en mi subconsciente y solitos, como por arte de magia, fueran volviéndose parte de mi diario actuar. 
 
Haciendo un breve y rápido recuento:
 
En el Decálogo para un 2011 feliz hablé de un año: 1.- Comprometido y entregado a nuestros sueños; 2.- De reconocimiento a los demás; 3.- Solidario, 4.- Colaborativo, 5.- Escuchando, 6.- Fincando y Logrando, 7.- Haciendo cada día una llamada, 8.- Provocando alegría, 9.- Pensando en servir a los demás y 10.- Satisfactorio. 
 
En el Decálogo para un 2012 feliz anoté un año: 1.- Tolerante, paciente y pacífico; 2.- En Silencio; 3.- Pensando y Actuando positivo; 4.- en Acción; 5.- en el Arte; 6.- Lleno de Sonrisas; 7.- Sumergidos en el Conocimiento; 8.- Ayudando a los demás; 9.- con Compromiso Cívico y 10.- Sin Televisión.
 
Este año, el 2013, quiero enfocarlo a un tema que llamaré “Felicidad Productiva”, haciendo que las cosas que quiero que sucedan, sucedan de una manera productiva, alegre, constructiva, eficiente, propositiva y feliz. 
 
Venga pues Mi Decálogo para un 2013 Feliz:
 
1.- Vamos por un 2013 de Contactos y Relaciones Alegres. Somos todos poseedores de capacidades increíbles y de dones llenos de magia. Tenemos, cada uno de nosotros, experiencias, conocimientos, habilidades y facultades maravillosas sin embargo, si estamos aislados en nuestro mundo, todas estas características que nos hacen únicos, irrepetibles de nada sirven. Compartir nuestros conocimientos, regalar tiempo e intercambiar experiencias con los demás es lo que hará de nuestra vida una vida más sabrosa por vivir. 
 
2.- Vamos por un 2013 lleno de Abrazos. Regalarnos la oportunidad de abrazar y ser abrazados, más allá del puro contacto físico y del contenido sexual, despierta en nosotros capacidades solidarias, aumenta nuestra sensibilidad y nuestros sentidos. Nos lleva en un proceso de percepción y aceptación espectacular. Abrazar debería ser una actividad cotidiana este año para fortalecer nuestra seguridad, confianza, protección, autoestima y, sobre todo, nuestra capacidad como seres humanos.
 
3.-  Vamos por un 2013 de Recomendaciones. Aquellos que nos rodean, lo sabemos claramente, nos sorprenden día a día con actividades, habilidades y capacidades que son dignas de compartirse con el mundo. Dediquemos un poco de nuestro diario andar, de nuestra atención a recomendar y enlazar a aquellos que tienen una necesidad por cubrir con aquellos que sabemos tendrán la forma de satisfacerla. Hagamos esto de manera desinteresada, de una forma sincera y con la seguridad de que estaremos haciendo algo por que este mundo sea un mejor lugar para vivir.
 
4.- Vamos por un 2013 Chistificado. Mucho hemos escuchado que la vida es demasiado corta para vivirla mal encarados y si, es cierto, pero aunque nos queda muy claro poco hacemos en consecuencia. Tratemos, durante este año ver la vida de una forma más positiva, tratemos de encontrar un sentido constructivo a todo lo que nos suceda y sobre todo intentemos tener siempre una cara alegre en cualquier momento y lugar. “Chistificar” no es el arte de contar chistes a diestra y siniestra, “Chistificar” es, simplemente, hacer que este periodo de tiempo que llamamos vida sea lo más alegre posible. 
 
5.- Vamos por un 2013 Agregando Valor. Llegar a un lugar y dejarlo tal y como lo encontramos simplemente puede poner en evidencia que nunca estuvimos ahí. Pasa lo mismo con las personas con las que nos encontramos en el camino, si estas personas, al seguir su camino continúan igual como estaban antes de encontrarse con nosotros es como si nunca nos hubiéramos encontrado en la vida. Procuremos dejar los lugares que visitamos y las personas con las que nos encontramos mejor que cuando llegamos, regalemos un poco de nosotros y dejémoslo ahí, agregando valor.
 
6.- Vamos por un 2013 en Silencio. Si, cierto, este punto es repetido del año pasado. Quise repetirlo porque fue uno de los que más aprendí el año pasado y de los que quiero reforzar en este año que comienza.
 
Guardar silencio, escucharme, escuchar a los demás, aprender de los demás, admirar el silencio, el grandioso silencio que nos enseña siempre mucho más que cualquier sonido es algo que quiero seguir disfrutando día con día.
 
7.- Vamos por un 2013 Comprometidos en el Servicio. Hacer, cada día, lo que tenemos que hacer es importante, nos deja tranquilos y ciertamente nos lleva en el camino de manera correcta. Hacer, cada día, un poco más de lo que tenemos que hacer nos lleva en el camino del éxito. Pero hacer, cada día, un poco más a favor de los demás nos lleva en el camino de la grandeza humana. 
 
8.- Vamos por un 2013 De Emprendimiento. Dejemos de quejarnos de la falta de recursos, de las locuras de nuestro jefe, de lo mal que las empresas nos tratan o quizá de la falta de trabajo. Inventemos y pongamos en marcha una fuente de recursos. Al final todas las empresas iniciaron con un pensamiento que se puso en acción. Hagamos de nuestra vida una vida productiva para nosotros. Emprender yo no lo veo como el hecho de “hacer Empresa” sino, simplemente como el hecho de hacer. Hagamos pues.
 
9.- Vamos por un 2013 De “cajones” limpios. Atrévete a vaciar tus cajones, los de ropa, los de jugetes, los de libros, los de personas, los de tu vida.
 
Viajar ligero es la mejor manera de viajar en estos días. Dejemos de cargar tanto aquellos pantalones que ya son 4 tallas más grandes de lo que necesitamos y también a aquellas personalidades que ya no deben estar en nuestra mente. Piensa que al limpiar los cajones abres espacio a nuevas oportunidades.
 
10.- Vamos por un 2013 De nuevos sabores. La sola idea de probar nuevos platillos, exóticos, raros, de esos que a veces nombramos “incomibles” resulta un tanto estrujante. ¿Qué tal si este 2013 nos regalamos la oportunidad de probar un nuevo sabor cada mes? Doce aventuras gastronómicas en un año. ¡Qué maravilla!
 
Me quedo pensando en las 365 oportunidades, una por día, que el 2013 me va a regalar para hacer una cosa mejor cada día, para hacer una cosa por alguien más cada día… 
 
Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.

Un abrazo
Gerardo González Guzmán


 

 

viernes, 14 de diciembre de 2012

TRES AÑOS DE VAKERO


Es increíble cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando abrí los ojos y encontré en mis manos el mejor regalo que la vida me ha dado, mi primera nariz roja.
 
¿Qué por qué decidí convertirme en Médico de la Risa? No vale la pena mencionarlo ahora, creo que al paso del tiempo ese detonador ha dejado de ser importante en comparación con lo que ahora me hace decidir, cada día, seguir siendo Médico de la Risa.
 
 
Jamás imaginé, aquel diciembre del 2009, que hoy estaría enamorado de la sonrisa, del bien ser, del bien estar, de la carcajada, del amor, de la chispa en los ojos y el corazón en la punta de la nariz y que mi mundo sería tan diferente de lo que era entonces. 
 
Debo confesar que cuando escuché, por primera vez, aquella frase (que más que frase, en retrospectiva debo decir que deberían anunciarla como sentencia) que dice “En Risaterapia encontrarás la mejor versión de ti mismo” pensé que era simplemente una bonita y romántica frase publicitaria de esas que aparecen en muchos libros de autoayuda… hoy, tres años después, solamente puedo dar las gracias porque, aunque es un proceso de lucha constante, diaria y a veces agotadora ciertamente cada día encuentro la mejor versión de mi mismo.
 
Recuerdo con mucho amor mi primer visita, Hospital Siglo XXI, lleno de temores, de miedo, de expectativas, de dudas. Tenía la cabeza llena de datos, de información, de reglas, de indicaciones… 
 
-Una noche antes bien no sabía cómo se llamaría mi Médico de la Risa, ¿Ruiditos?, ¿Panzas?, ¿Pelonchas? y de pronto, al dejarlo de pensar, al dejarlo de buscar llegó mi guitarra al rescate, mi cancionero abierto al azar en una gran canción de Francisco Gabilondo Soler “Cri-Cri”… “El Ratón Vaquero”; mi guitarra, mi voz, mi mirada se cruzaron con un sombrero que tenía colgado y que me había acompañado en algunos viajes por Centroamérica… eso… resultará fácil (me dije) unas botas, unos jeans, una camisa de cuadros, el sombrero mi bata y la nariz… El Doktor Vakero había nacido…-
 
… nos bajamos de la ambulancha… y ahora… ¿para donde?... no hubo momento de duda… una avalancha (para que rime con ambulancha) de abrazos nos llovieron encima de todos los Fénix que ya nos esperaban en el punto de reunión… que tipos tan raros (pensé)… sin conocernos ya nos quieren, ya nos esperan con amor, ya nos abrazan como si fuéramos desde siempre sus mejores amigos… y mi sorpresa es que si, ya lo éramos aunque entonces no lo entendía… no entendía nada.
 
Lo que pasó en esa, mi primera visita, se quedará en mi recuerdo, en mis más profundos recuerdos pero es algo que jamás olvidaré y que jamás dudaría en volver a vivir una y otra y otra y otra vez.
 
Han pasado tres años desde que nació mi amado Doktor Vakero (con “K”, siempre con “K”) y desde ese momento yo he evolucionado de una manera impresionante, y él, Vakero, también ha estado en movimiento, vivo, cambiando, evolucionando.
 
Primero fue el Cocolito… y así Doktor Vakero obtuvo el Lokero…
Luego la Bomba, mi Bombita… y era ya… Doktor Vakero Lokero Buzz…
Y luego un homenaje a “una forma de ser”… Doktor Vakero Lokero Buzz Pumba…
Y bueno, ya para cerrar con broche de oro la letanía: 

“Doktor Vakero Lokero Buzz Pumba Pa’ servir ‘asté y adiós que te vaya bien…” 


Otro gran cambio es su sombrero… ha desaparecido… Vakero nunca usa sombrero… solamente los de corazón alegre, de corazón amoroso, de abrazo sincero, de mirada brillante y honesta y solamente ellos lo alcanzan a ver, de vez en vez, de tarde en tarde… pero Vakero, insisto, ya nunca más usará sombrero… 
 
Mi nariz, ¿cómo me ha crecido la nariz?... mis ropas ya no son jeans ni camisas de cuadros... creo que de Vakero solo me queda el nombre pues... jajaja
 
¿Qué porqué decido cada día seguir siendo Médico de la Risa? 
 
Si, efectivamente es una decisión que tomo cada día, es una decisión que conscientemente realizo cada mañana cuando me levanto y me veo en el espejo y me saludo y me sonrío y me digo “que guapo estás”, es una decisión de vida: Tomar el camino de hacerme la vida fácil e intentar hacer de este mundo un mejor lugar para vivir y para heredarle a mis hijos o el camino difícil, ese que recorría antes de mi roja nariz y que también me funcionaba… 
 
Decido cada día seguir siendo MDLR (Médico de la Risa) porque me ha regalado la oportunidad de conocer a maravillosos seres humanos; Porque me ha regalado la oportunidad de conocer al maravilloso ser humano que vive dentro de mí; Porque he aprendido que reír cada día e intentar compartir esa sonrisa y contagiarla es la mejor oportunidad de hacer que la vida valga la pena cada momento; Porque tener la oportunidad de servir y ayudar teniendo como herramientas  la risa amorosa y la colaboración alegre va mucho más allá de lo que algún día me pude imaginar cómo ruta de vida. 
 
 
 
Decido cada día seguir siendo MDLR porque nunca termino de aprender y sorprenderme de los alcances que tiene esta maravillosa vocación; Porque han llegado a mi vida términos como #Contentura, #Chistificación, #Pavoscopia, #Kumkumbatias, #Risueñismo; Porque me he dado cuenta la magia que una sonrisa sincera puede crear en la situación más vulnerable o desesperada; Porque simplemente ya no puedo imaginarme a Gerardo sin Vakero ni a Vakero sin Gerardo.
 
Al final, hace 3 años decidí darle vida a Vakero... y él me ha regalado mucha más vida de la que me he podidoimaginar... hoy, como cada mañana decido seguir dándole vida a Vakero una decisión que hago cada mañana a conciencia, con todo el corazón y fortaleza, seguro de afrontar todas las consecuencias al respecto.
 
Hoy te digo que no solo amo a Vakero de una manera espectacular sino que estoy convencido que es mi ruta de vida, mi pasión, es, sin dudarlo un segundo, por lo que estaría dispuesto a morir...
 
Siempre he dicho que una vez que encuentres esa vocación, pasión, el porqué de la vida e insisto eso por lo que estarías dispuesto a morir... no debes dudar un segundo, por nada, por nadie... y yo, querido amigo... moriría feliz por mi nariz... sin dudarlo un momento...
 
Una nariz roja nunca está sola, siempre abrazada, siempre escuchada, siempre viviendo la magia de una mirada que brilla al compás de una carcajada y siempre, sobre todas las cosas, con el corazón en la mano, vulnerable, entregado, y eso... eso vale y da la fuerza para superar cualquier reto que la vida me ponga enfrente...
 
 
 
Feliz cumpleaños Vakero, mi amado Vakero, te agradezco infinitamente que cada mañana me ayudes a tomar la decisión de seguir siendo MDLR…
 
Gracias por ser Mi Amor de Nariz Roja… 
 
Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.
 
Un abrazo
Gerardo González Guzmán
Doktor Vakero