viernes, 21 de mayo de 2010

QUERIDO MEXICO:



Querido México:

Quiero vivir (no sobrevivir) en México, mí México, quiero salir de mi casa todos los días al trabajo y no temblar por la incertidumbre de no regresar o por la inquietud de que quizá los míos no van a regresar, quiero escuchar el teléfono para sonreír y no para aterrorizarme pensando en la posibilidad de recibir la llamada de un secuestro, express o no, quiero regalarle a mis hijos un México, su México, del que puedan sentirse orgullosos, un México limpio, en todos los sentidos, quiero salir del cautiverio al que me tienen obligado unos pocos sin escrúpulos, sin moral, sin madre; quiero eliminar los barrotes de mi casa y las alarmas de mi oficina, quiero poder abrir las ventanas del coche y sentir el aire fluir por mi vida. ¿tú no?.

Creo firmemente que ya no podemos cruzarnos de brazos mientras esperamos que las autoridades reaccionen frente a la ola, quizá deba decir ya tsunami, de violencia e inseguridad que nos aplasta día a día.

Creo firmemente que somos más, muchos más los mexicanos honestos, trabajadores, luchones, emprendedores, que aquellos que se empeñan en robarnos la tranquilidad, la dicha de vivir en nuestro querido México y nuestras sonrisas.

Creo firmemente que si bien vestirnos de blanco y realizar marchas de protesta fue un inicio pero debemos continuar generando ideas, iniciativas, actividades que nos lleven en conjunto a reconquistar nuestro país, nuestras ciudades, nuestras calles, nuestra vida.

Tenemos la obligación, no civil, ni política, mucho menos religiosa o activista, tenemos la obligación humana, familiar de hacer parar en seco esta espiral descendente que a nadie le gusta.

Dejemos de guardar silencio, es lo peor que podemos hacer, quizá no confiemos en nuestras autoridades, con justa razón, pero empecemos organizando nuestras vidas, nuestra casa, nuestra cuadra, juntémonos con los vecinos, hagamos que fluyan las ideas, compartamos información y casos de éxito, hagamos sentir a los delincuentes que estamos juntos y somos más.

A ellos, los delincuentes les llamamos "Delincuencia Organizada"... esa es la diferencia, ¿cuándo seremos una Sociedad Organizada?... es tiempo de empezar... de hecho vamos tarde... aunque nunca es tarde para seguir avanzando.

Hagamos que nuestras voces suenen, hagamos que nuestras mentes se unan por el ideal de un México en paz, hagamos que nuestras vidas vuelvan a vivir, como lo merecemos, como lo hemos soñado, como lo merecen nuestros hijos.

Verás que la felicidad se expande, la sonrisa se vuelve pandémica y la vida se hace mejor.

Un abrazo

Gerardo González Guzmán